Invocación de la Amazonía peruana

Presidente de la Conferencia Episcopal y Obispos de los Vicariatos Apostólicos de la Amazonía peruana

Hermanas y hermanos, como pastores de la Iglesia Católica, hacemos nuestra
la gran preocupación suscitada por la reciente publicación de los Decretos
de Urgencia N° 001–2011 y N° 002–2011, por parte del Poder Ejecutivo, en
base a las facultades extraordinarias que le otorga la Constitución, a
través de los cuales se dictan disposiciones especiales para facilitar la
aplicación de 33 proyectos de inversión en nuestro país.

Estos decretos de urgencia están destinados a exonerar del estudio de
impacto ambiental a estos proyectos de inversión como requisito previo
para la obtención de autorizaciones administrativas.

La Iglesia, como Madre y Maestra, jamás estará en contra de todo aquello que
suponga sumar esfuerzos para alcanzar el bienestar de peruanos y peruanas.
Es tarea nuestra -como nos lo han recordado nuestros hermanos del Episcopado
Latinoamericano y Caribeño en Aparecida- cuidar la casa común, pues los
recursos naturales se pueden agotar y corremos el riesgo de administrar
miseria, llanto y desolación (Aparecida, 474).

La respuesta que damos se debe a la insistencia de numerosos fieles sobre la
necesidad de los estudios de impacto ambiental, requisito fundamental para
toda actividad extractiva y energética, a fin de conocer las graves
consecuencias que un mal manejo ambiental podría tener para la población y
nuestra diversidad de ecosistemas.

En los últimos años, como pastores hemos asistido a distintas solicitudes de
mediación entre las comunidades y el Estado, a fin de evitar situaciones de
violencia producto de la agudización de los conflictos sociales. En ellos,
quien más pierde es el más pobre, cuya marginación es clamorosa.

Sabemos que desde el mes de diciembre pasado, hay más de 200 conflictos
sociales, la tercera parte de ellos vinculados al manejo del agua y recursos
hídricos. Es preocupante que estos decretos puedan convertir la exigencia de
los estudios de impacto ambiental en un requisito administrativo no
obligatorio.

El agua, el aire, la tierra, son elementos esenciales de esa naturaleza
gratuita que Dios nos ha otorgado generosamente. Los conflictos sociales se
pueden prevenir y evitar si actuamos a tiempo. El desarrollo requiere el
respeto a nuestra tierra y su gente (Cfr. Populorum Progessio, 20). Si
queremos la paz, cuidemos la creación, nos dijo el Papa Benedicto XVI en su
mensaje del 1 de enero de 2010. Estamos comprometidos en esa tarea.

Lima, 4 de febrero de 2011

(Firmas del Presidente de la Conferencia Episcopal y de los obispos de los
vicariatos apostólicos de la Amazonía peruana presentes en el IV Encuentro
de la Pastoral Indígena)

Monseñor Héctor Miguel Cabrejos Vidarte, OFM., Arzobispo de Trujillo y
Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana
Monseñor Gerardo Zerdin O.F.M. Obispo del Vicariato Apostólico de San Ramón
Monseñor Francisco González O.P. Obispo del Vicariato Apostólico de Puerto
Maldonado
Monseñor José Luis Astigarraga C.P. Obispo del Vicariato Apostólico de
Yurimaguas
Monseñor Santiago García de la Rasilla S.J. Obispo del Vicariato Apostólico
de Jaén
Monseñor Gaetano Gambusera S.D.B Obispo del Vicariato Apostólico de Pucallpa
Monseñor Alberto Campos O.F.M Obispo del Vicariato Apostólico de San José
del Amazonas
Monseñor Juan Tomas Oliver, OFM Obispo del Vicariato Apostólico de Requena

Enviado por editor el Jue, 2011-02-17 23:10. categories [ ]