¿Hay brújula, hay rumbo en el régimen de Pepe Lobo?

Ismael Moreno (sj)

La etapa posgolpe de Estado está plagada de incertidumbre e inestabilidad. Dos meses después de haber asumido su mandato, el gobierno de Porfirio Lobo luce incapaz de definir su quehacer y precisar su identidad. Los sectores aglutinados en la Resistencia, aunque con una dinámica distinta, también están en una fase de definición y búsqueda. Mientras, la violencia se ha apropiado del país, enlutándolo y fraccionándolo hasta el agotamiento. ¿Es posible prever un desenlace?

¿Quién decide en el país a partir del 27 de enero de 2010? De aquel hombre que en los años 2004 y 2005 levantaba el puño como símbolo de dureza y firme decisión frente a la delincuencia, solo queda un abrumado presidente, indeciso, con sonrisa nerviosa y hablar tambaleante, que dice no a lo que debiera decir sí y que dice sí a todos los que lo buscan para sacar particulares ventajas. Y no es para menos. Porfirio Lobo Sosa se montó en la silla presidencial más inestable de la historia nacional, en la que sólo puede sostenerse una persona severamente ambiciosa, por el solo gusto de ser presidente, como es su caso. Por cierto, muy similar a aquel que el 28 de junio trepó a la presidencia, por el mero gusto de ver cumplidos sus deseos, conscientes e inconscientes, de ser presidente, sin importar cómo ni a qué costo.

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Enviado por cormurcia el Mié, 2010-05-05 17:01. categories [ ]