EL HURACAN IDA A SU PASO POR EL SALVADOR

Armando Márquez Ochoa

Hermana, hermanos. Amigas, amigos

Como sabrán por los medios de comunicación, el huracán Ida, a su paso por El Salvador ha dejado una estela de destrucción, muerte y desolación sorpresiva, no la esperábamos en esa magnitud. En los últimos años, de forma recurrente varios huracanes ha asolado el país: en 1998 fue el huracán Mitch (31 Octubre al 3 de Noviembre), en el 2005 (1 al 5 Octubre) el huracán Stan.

Ahora el huracán Ida ha golpeado duro. Las lluvias comenzaron varios días antes, pero, el sábado 7, éstas se intensificaron y, sobre todo, de 8 de la noche a 12, fueron 4 horas de verdadero diluvio en la zona central del país. A continuación queremos compartir cómo nos encontramos:

1.LA SITUACION DE LAS COMUNIDADES COORDINADAS CON FUNDAHMER

Primero queremos informarles de la situación concreta de las comunidades que se coordinan con nosotros y que ustedes desean conocer.

Las comunidades ubicadas hacia el occidente del Departamento de La Libertad Sacacoyo, Joya de Cerén, Agua Escondida, Jardines de Colón, Encarnación y El Primo no han sufrido mucho en esta ocasión. Algunas de ellas como Jardines, Encarnación y el Primo nos han manifestado claramente que, los muros de contención que construimos allí después del huracán Stan, les han dado mayor seguridad y han impedido derrumbes y destrucción. Estos muros fueron construidos con fondos donados por el Comité Central Menonita. También, las viviendas que construimos después de los terremotos del 2001, han resistido y, hasta ahora, ninguna ha sucumbido.

Las comunidades del centro del Departamento de La Libertad han sido bastante afectadas en las vías de comunicación y en la pérdida de las cosechas: Pajales, Tierra Nueva y El Triunfo están aisladas porque la calle colapsó debido a varios derrumbes. Las Mesas está aislada ya que los dos puentes fueron destruidos. Los Naranjos también está aislado ya que la correntada de agua ha abierto zanjas de 1 metro de profundidad; la bomba de agua ariete (que funciona sólo con la presión del agua y no necesita energía) y la tubería de hierro galvanizado fue arrancada con sus cimientos de cemento y destruida, el problema del agua lo están resolviendo con los tanques de captación que les habíamos construido (esto fue con fondos del Comité Central Menonita, USA; la Parroquia San José Moscati y SAL, Italia), pero, ésta se agotará en el transcurso de la esta semana, por lo tanto, están a punto de entrar en una situación crítica de abastecimiento de agua; se destruyó también el pequeño puente peatonal que conectaba a la familia de David Flores (construido con fondos del Comité Romero de Tarragona y la Agencia DKA, Austria).

En todas estas comunidades han perdido, casi en su totalidad, las cosechas de frijol que estaban a punto de cosechar en esta semana. Decir que las comunidades de Pajales, Las Mesas, Los Naranjos, están ahora aisladas es un “formalismo” ya que, como me decía ayer uno de los pobladores: “en realidad, aquí siempre hemos estado incomunicados”, efectivamente, los caminos de acceso eran muy malos, no tienen transporte público y pocos vehículos llegan hasta ellos.

En San Salvador, la comunidad Santa Cecilia y El Progreso han sufrido daños en los muros de algunas viviendas; pero, las viviendas que construimos después de los terremotos del 2001, están en perfectas condiciones. También, aquí, han sido de mucha ayuda los muros de contención que construimos (fondos de Comité Central Menonita y apoyo de la Alcaldía de San Salvador), pero, en la zona en donde todavía no se han construido estos muros, algunas lugares de paso se han puesto difíciles.

Las comunidades de Morazán no han sido, en esta ocasión, afectadas de manera dramática, pero, han perdido la cosecha de frijol en porcentajes que todavía tenemos que definir. Por lo tanto, en los próximos meses, la hambruna será uno de los grandes desafíos.

2.SITUACION DEL PERSONAL DE FUNDAHMER Y SUS FAMILIAS.

Además, de la situación de las comunidades, queremos informarles cómo está cada uno de los que trabajamos en FUNDAHMER y nuestras familias:

María Mercedes, Erika, Anita, Edgardo estuvieron con un grupo de mujeres de las Congregaciones de Madres de Morazán, el día sábado, en una actividad de memoria histórica, tuvieron mala suerte porque les llovió casi todo el día, por la noche viajaron a Morazán para dejar a las mujeres y regresaron a eso de las 2 de la madrugada. Al llegar a San Vicente, ya no pudieron pasar, grandes derrumbes habían cerrado la calle; no les quedó más remedio que esperar porque otras posibilidades también eran inciertas. La oscuridad de la noche no les permitió percatarse de la gravedad de la situación, pero, a medida que la luz del sol fue apareciendo, se fueron dando cuenta de lo difícil del momento y la preocupación se fue apoderando de ellos; un tractor llegó oportunamente a abrir la calle y despejó una de las vías, por lo que, a las 10 mañana pudieron pasar hacia San Salvador.

Los compañeros que viven en la zona de San Jacinto, una de las más vulnerables de San Salvador (Juan Carlos, José Eduardo, Abraham, Edgardo y María Elena) están bien. Una de las explicaciones que me dio Abraham de porqué no tuvieron muchos problemas, me parece importante: “Aquí no hemos sufrido esta vez porque hace algunos años nos organizamos bien y no permitimos que se construyera la autopista del periférico con la que se iba a destruir gran parte del cerro, paramos esa construcción y otros proyectos, si no hubiera sido así, ¿a saber cómo estuviéramos!”

Entre los familiares, quien más ha salido afectada ha sido la familia de María Elena Sanabria. Parte de su familia vive en Verapaz, probablemente el municipio más destruido, su tío le ha contado que quedaron atrapados dentro de su vivienda con el agua hasta el cuello, tuvieron que colgarse de las vigas del techo, él sostenía a su pequeña hija de 8 años en los hombros, se pusieron en oración y sintieron como que si alguien les sostuviera de los pies, finalmente una correntada por fuera de la vivienda rompió la puerta, bajó el nivel de las aguas y pudieron salir. Varios de sus vecinos fallecieron.
Reyna Guzmán nuestra eficiente secretaria está bien. Queremos aprovechar para informarles que hace 3 semanas ella tuvo una fuerte hemorragia, fue hospitalizada porque también estaba embarazada, en el hospital volvió a sufrir otra hemorragia y, entonces, los médicos decidieron someterla a una cesárea y extraerle el bebé, el cual se encuentra estable, pero, todavía en cuidados intensivos porque nació antes de tiempo. Pedimos a Dios que ambos se recuperen bien.

Por mi parte, les cuento que vivo a 500 metros del río Acelhuate, en una de las zonas más vulnerables de la ciudad. Hace un año, un autobús fue arrastrado aquí por una crecida del río, murieron más treinta personas; a raíz de ello, se construyó un muro para detener las crecidas y proteger el vecindario y la calle Monserrat. La noche del sábado, nuevamente el río se desbordó, destruyó y arrancó el muro, de manera que los barrios vecinos, la colonia Málaga y Modelo, fueron anegados por el agua y el lodo, la casa comunal ha sido adecuada como albergue temporal. Mi casa no corre peligro, pero, por un descuido no nos percatamos que el tragante de aguas lluvias del patio se había obstruido con la basura y las hojas que el viento traían y, en cuestión de pocos minutos, se nos inundó la casa con unos 5 cm de agua, estuvimos hasta la 1 de la madrugada sacando el agua y secando las habitaciones.

De las comunidades del Bajo Lempa todavía no tenemos mayor información. Además, de las lluvias de la tormenta ellas deben afrontar, también, el riesgo por las descargas que está empezando a realizar la represa del río Lempa.

3.LA SITUACION DEL PAÍS.

Por el momento, el Gobierno habla –de manera provisional– de 130 muertos (el 40% menores de edad), 60 personas desaparecidas y unas 13,500 damnificadas, 3,500 viviendas destruidas o semidestruidas, 108 deslizamientos de tierra, 13 desbordamientos de ríos, 24 puentes destruidos, todo ello ha llevado al Presidente de la República, Mauricio Funes a decretar emergencia nacional.

Los departamentos más afectados son San Salvador, La Libertad, San Vicente, Zacatecoluca y La Paz; es decir, la zona central del país. El municipio Verapaz fue casi totalmente destruido por el alud proveniente del volcán Chinchotepeque.

El problema de la seguridad alimentaria será el gran desafío de los próximos 9 meses, ya que, como les decíamos, las cosechas de frijol (nuestro alimento básico) han sido destruidas en gran parte y las próximas cosechas de maíz se siembran en mayo y se obtienen en Agosto.

AGRADECIMIENTO

Aunque las comunidades que son parte de nuestra red no tienen albergues de emergencia, sí nos están llegando solicitudes de emergencia de otras zonas y esperamos poder contribuir a paliar esta crisis. Cada vez que he llamado por teléfono a alguna comunidad o he preguntado cómo están, la respuesta ha sido más o menos la misma: “Gracias a Dios, estamos bien, al menos no tenemos problemas tan serios como en otras partes”, este agradecimiento de nuestro pueblo se lo transmitimos a ustedes.

Agradecemos la preocupación de todos ustedes, hemos estado recibiendo sus correos electrónicos, sus preguntas, su deseo de ayudar y sus primeras ayudas. Se las agradecemos inmensamente. Ustedes siempre han estado cerca de nosotros en los momentos difíciles de la guerra, de los terremotos y de los huracanes y, en esta nueva desgracia, no está siendo diferente. La solidaridad de ustedes no ha sido solamente en las calamidades y después se han olvidado de nosotros, no, su solidaridad ha sido continua y, por eso, nuestras comunidades han estado mejor preparadas y han sufrido un poco menos. Eso es fundamental y así debe de ser toda solidaridad, no solamente en los momentos difíciles sino, también, en la construcción de la justicia y del desarrollo integral. GRACIAS.

Les agradeceremos cualquier ayuda que puedan enviar. Ahora, tenemos la emergencia, pero, después viene la sanación mental y espiritual, la reconstrucción de infraestructura, la rehabilitación de las cosechas, las obras de mitigación, reducción de la vulnerabilidad y el impulso del desarrollo.

Es, también, el momento de reflexionar nuestra corresponsabilidad ante las catástrofes naturales y preguntarnos qué estamos haciendo con el planeta, qué estamos haciendo con la madre tierra y el medio ambiente, cómo nuestro estilo de vida y el sistema socioeconómico están afectando y atentando contra la vida. “«Durante miles de años, dice Lavelock, la Humanidad ha explotado la Tierra sin tener en cuenta las consecuencias. Ahora que el calentamiento global y el cambio climático son evidentes para cualquier observador imparcial, la Tierra comienza a vengarse» Estamos tratando la Tierra como un asunto apenas económico y le exigimos a la Tierra muchos deberes e ignoramos los derechos de la Tierra” (Pedro Casaldáliga. Agenda Latinoamericana Mundial 2010).

Una vez más, vienen a nuestra mente y a nuestro corazón las palabras de San Pablo que reflejan nuestra experiencia colectiva y nos fortalecen espiritualmente:
“Aunque estamos llenos de problemas no estamos sin salida, tenemos preocupaciones pero no nos desesperamos. Nos persiguen pero no estamos abandonados. Nos derriban pero no nos destruyen” (2 Corintios 5, 8-9).

Un abrazo

Enviado por editor el Sáb, 2009-11-14 11:39. categories [ ]